martes, 22 de octubre de 2013

Semillas de olvido



Era tanto su dolor que trepó al árbol más alto para que nadie la viera y, desde allí, sus lágrimas regaron semillas de olvido.

De las semillas del olvido creció un bosque de recuerdos y la luz de la luna los transformó en suspiros sin voz.

Los suspiros mudos escaparon con el viento y al pasar junto al mar atraparon el murmullo de las olas para cantar a las estrellas.

Y las estrellas, al ritmo de las canciones marinas, bailaron alrededor del árbol que ocultaba el secreto de una decepción.

Un espíritu travieso vio el círculo de luz sobre el árbol y voló entre las estrellas para jugar, pero no pudo molestarlas.

Las estrellas, concentradas, protegían con su luz el sueño de un amor que nunca sería y que sólo podía llorar para regar semillas de olvido.




Amaral - "Olvido"


Foto: Domingo Horcas


No hay comentarios :

Publicar un comentario