viernes, 3 de enero de 2014

Fiebre laboral



Revisaba el balance mientras comía. Peggy Lee cantaba, “You give me fever…” Miró, descubrió a un tipo canoso e interesante, le guiñó un ojo y cruzó las piernas provocativamente. Él se levantó, llegó hasta ella y le susurró “Payasa, necesito el balance a las cuatro.” Y Peggy acabó la canción.