viernes, 14 de febrero de 2014

La casa de mis sueños




Pasé todo el año recogiendo piezas para construir mi casa. Me costó mucho tiempo cortarlas y prepararlas para que encajaran unas con otras y formaran paredes perfectas. La cubrí con tejas viejas, a prueba de aguaceros y vendavales, y le puse ventanas grandes para poder ver el infinito desde cualquier rincón.
Muebles, lámparas, cortinas, alfombras, todo quedó en su sitio. Busqué marcos de todos los tamaños para poner en ellos nuestras fotos: sonrientes, abrazados, cogidos de la mano, paseando, con mi cabeza sobre tu hombro…
Aunque era la casa de mis sueños no fui capaz de calentarla y el frío se instaló en ella como dueño y señor de todas las habitaciones.   
Y lo comprendí. No tenía que haber construido sin licencia de obras sobre mi corazón, donde, desde tu marcha, siempre es invierno.



Coque Malla - "Berlín"

6 comentarios :

  1. Construir sin licencia es tan arriesgado como hacerlo sin cimientos.
    Un saludo
    JM

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    1. Sí, ahora lo sé. Y que es difícil pagar la hipoteca de la soledad.
      ¡Un abrazo!

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  2. Parecía un idílico hogar hasta que ha aparecido el moho de la soledad. Vuelvo a la actividad bloguera tras reparar portátil. :)
    Beso!

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    1. ¡Hola, Bea! Me había dado cuenta de que no actualizabas tu blog.
      Espero que tengas mucho preparado.
      ¡Allá voy!

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  3. Una casa puede ser muy hermosa, pero no es un hogar hasta que no se comparte.
    Un abrazo

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