sábado, 1 de febrero de 2014

Verdades a medias


Mi apellido no pasa desapercibido y muchas veces me han preguntado qué hace una americana en Zaragoza. Y yo siempre respondo sin mentir que el indio.

Hoy os voy a contar mi historia. La acabo de inventar, pero es tan verdadera como que el Ebro es navegable.

Nací hace un puñadico de años en una reserva india, en el estado de Virginia, donde las praderas son tan verdes y los cielos tan azules que los paisajes parecen estar recién pintados. Mi madre, descendiente de orgullosos guerreros, era la jefa de la comunidad. 

Mi condición de princesa india me abrió las puertas de la mejor universidad y estudié Literatura en Harvard. Después conseguí una beca para hacer el doctorado en Europa y elegí la prestigiosa Universidad de Zaragoza, en Aragón, tierra de afamados cuentistas como Foz, Sender, Tomeo, Rudi…

Durante varios años me dediqué a estudiar y a investigar con pasión sobre la tradición oral de los juglares europeos en comparación con el folklore americano de mis raíces. Poco a poco fui armando el entramado de mi tesis doctoral y llegó el día en que necesité ayuda informática para establecer relaciones y derivar conclusiones. 

Así le conocí, un informático con los ojos tan verdes como las praderas de mi reserva y el alma tan limpia como el cielo de Virginia al amanecer. Hizo para mí ajustes de mínimos cuadrados, resolvió variables mediante cálculo infinitesimal y trazamos juntos todas las elipses posibles del amor romántico.

Y ya no me pude marchar. Me quedé para siempre en esta tierra de viento, de montañas, de gente noble y luchadora, como mi reserva india. ¿Que si leí la tesis? Qué importa… Sólo os diré que me doctoré en Ciencias de la Vida y, tras una dura oposición, obtuve plaza de profesora titular en la facultad dirigida por el decano con los ojos más verdes que se puedan soñar.




Brooke Fraser - "Something in the water"

11 comentarios :

  1. Verdad a medias o mentira entera, me encantó tu "biografía no oficial", Patricia.

    Cariños, Mariángeles

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    1. Gracias, Mariángeles.
      Hay alguna verdad, lo aseguro. ¡Palabra de apache!

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  2. Anda que no lleva guasa en algún momento el relato de tu vida. ;) La inclusión del tipo de los ojos verdes espero que sea verdad verdadera. Qué suerte!

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    1. Ja, ja, guasa mañica, apta sólo para los nativos.
      Y el resto... lo dejaremos envuelto en el misterio.
      ¡Besos!

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  3. La princesa india y su príncipe informático en su Zaragoza de cuento, cuyas letras nunca dejan indiferente, no están exentas de humor y alcanzan la belleza.
    Un abrazo.

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    1. Que dice el informático que te des por invitado a caña y tapas en el Tubo, que es el sitio típico de tapeo aquí.

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    2. Te felicito por este blog que con salero y talento te has concluido.
      Un saludo!

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    3. Plinio el bizco en mi casa! Me voy a hacer unas migas a la pastora para celebrarlo.
      Un abrazo, maño.

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    4. ¡Gracias! Paisana, ya te echaras un buen chaparrazo de vino para pasarlas...
      Nos vemos!

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  4. Me ha parecido muy simpática tu biografía. Me encantaría conocer a una princesa india!!!! Admiro a los indios americanos. Yo también tengo a un príncipe informático, pero como soy bruja lo convertí en rana, jeje ;)
    Esa tesis no la dejes colgada, ¿eh?
    abrazos

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    1. Muy emocionada por recibirte en mi casa, Purificación.
      Lo de la rana, me convence... Voy a tener que frecuentar tu blog para que me des lecciones.
      Besicos.

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