jueves, 20 de marzo de 2014

La chica del cuadro

Gustav Klimt - Retrato de Emilie Flöge (1902)

Me llamo Emilie y me he metido en tu sueño para pedirte que vengas a rescatarme.
Desde hace setenta años vivo recluida en el búnker en el que los nazis me escondieron junto a otras obras de arte. Porque soy un cuadro, pero no uno cualquiera. Yo tengo alma, la que Gustav me robó para impregnar con ella su lienzo. “Eh, Klimt, la chica de tu cuadro habla”, solían decirle.
Necesito que encuentres la botella…
Perdona mi impaciencia, tú no conociste a Paul, mi valiente piloto de la RAF.
Los aliados descubrieron dónde se escondía el botín saqueado. Y Paul partió con el mapa de su ubicación hacia Londres, donde le esperaban para salir a recuperarlo.
Cuando volaba sobre el Canal de la Mancha se desató una fuerte tormenta eléctrica que inutilizó el motor de su Spitfire. Sabiendo que no tenía salvación, reparó en la botella de Burdeos que llevaba a los compañeros del aeródromo. La descorchó, saboreó todo el vino y metió dentro el plano. La lanzó al mar antes de que su avión se estrellara frente a las costas de Guernsey y desde entonces la mecen las olas, jugando con ella.
Encuéntrala y ven a buscarme. Te espero.


Norah Jones - "Turn me on"

5 comentarios :

  1. Como ya te dije en su momento, me apunto primer para tener ese cuadro en mi habitación y que me cuente historias, no me importa que ya tenga unos añitos.
    Un abrazo.

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    1. Se me ocurrió la historia al leer que, no éste, pero sí otros cuadros de Klimt fueron robados por los nazis y no aparecieron hasta muchos años después y fueron devueltos a sus dueños.
      Emilie ya está conmigo para siempre.

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  2. Un cuadro que nos cuenta su historia, su dramática historia. Muy original, Mª Jesús.
    Besos

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    1. Gracias, Bea. El relato de tu sombra sí que es precioso. Te lo he twiteado.
      Abrazos tormentosos.

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