jueves, 27 de marzo de 2014

Las teclas del piano



Juré que nunca más volvería a tocarlas pero, al encontrar hoy la tapa abierta y contemplar su brillo, me he traicionado por primera vez después de tantos meses.

Sólo pretendía sentirlas con un dedo, recorrer el borde del teclado para que supieran que sigo aquí y que las recuerdo. Pero su tacto frío y suave ha electrizado mis dedos y he tenido que sentarme para dejar que bailaran sobre los reflejos blancos y negros, con caricias contenidas.

Daría mi alma por hacerlas vibrar de nuevo, pero son muy exigentes y no me atrevo a decepcionarlas. Con la mano sana he cerrado la tapa y he puesto en marcha el metrónomo, que ya sólo me sirve para marcar el compás de mi desdichada melodía.




Diana Krall - "Cry me a river"