jueves, 10 de abril de 2014

Miradas prohibidas

 

Todas las tardes, en cuanto empieza a anochecer, salen de sus cuevas y se lanzan al mar.
Madre dice que no debemos acercarnos a la valla ni mirarles porque, si posan sus ojos sobre los nuestros, quedaremos hipnotizadas y a su merced.
Pero no puedo evitar dejarme llevar por la fascinación que me provocan sus miradas color prohibición. Y hoy, bajo los últimos rayos del sol, escucho por primera vez el canto de los hombres pez llamándome por mi nombre.  


Jewel - "Who will save your soul"

4 comentarios :

  1. Lo primero que me ha venido a la mente es la situación que hay en Melilla. Después he visto sirenas con aspecto masculino que embaucan con sus cantos prohibidos. Dos versiones bien distintas dentro de un mismo relato.
    Besos!

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    1. La foto es una propuesta de Alberto Chimal, que está de aniversario en su blog Las Historias. Me gusta que se puedan extraer versiones diferentes del relato, igual que de la foto, aunque la intención era sobre todo la fantástica-metafórica.
      Besos dobles.

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  2. Las sirenas atrayentes y lesivas hechas hombres. Original propuesta. Como dice Beatriz en su comentario, también puede recordar un poco a Melilla. Hay veces que lo mejor sería dejarse llevar por la tentación sin pensar más, sobre todo si pronuncian tu nombre.
    Un saludo

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    1. ¿Quién no tiene una Melilla en su vida y vallas que saltar? Tal vez la solución sea ésa, dejarse llevar cuando alguien susurra tu nombre y no pensar en nada más... hasta la siguiente llamada para el salto.
      Un abrazo, Ángel.

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