jueves, 10 de abril de 2014

Miradas prohibidas

 

Todas las tardes, en cuanto empieza a anochecer, salen de sus cuevas y se lanzan al mar.
Madre dice que no debemos acercarnos a la valla ni mirarles porque, si posan sus ojos sobre los nuestros, quedaremos hipnotizadas y a su merced.
Pero no puedo evitar dejarme llevar por la fascinación que me provocan sus miradas color prohibición. Y hoy, bajo los últimos rayos del sol, escucho por primera vez el canto de los hombres pez llamándome por mi nombre.  


Jewel - "Who will save your soul"