jueves, 26 de junio de 2014

Paraíso


La celda era tan pequeña que sólo había espacio para el jergón y el cubo. Apenas estaba iluminada por una bombilla azul que irradiaba una luz fantasmal sobre los muros de hormigón. Las grietas del suelo crujían cada vez que me movía, como si gritaran al mundo que aún estaba vivo. Y una colonia de arañas había tomado posesión del techo, formando con sus telas enmarañados laberintos, preparados para atrapar mi razón e impedir que escapara de mi castigo.

Pero olía a humedad. Su hedor verde me traspasaba la piel, giraba en mi cabeza y me mareaba hasta hacerme atravesar las telarañas y volar fuera de la prisión.

Así descubrí que el lugar que me confinaba se encontraba sobre un peñón en medio del océano. Sus paredes escarpadas estaban salpicadas de brillantes flores amarillas que despedían reflejos de sol que, al mezclarse con el azul de las aguas, transformaban el mar en un espejo verde esmeralda. Las gaviotas anidaban entre las rocas y los polluelos piaban felices al mediodía, saludando el paso de delfines y sirenas.

Y yo, tras mis salidas, volvía tranquilo, seguro de que nada malo podría ocurrirme en mi isla.



Phil Collins - "Another Day in Paradise"

domingo, 15 de junio de 2014

Las brujas de la noche

http://bolsadebielsa.blogspot.com.es/2014/05/fallo-del-jurado-del-v-concurso-de.html
Fallo del V Concurso de Relatos
Relato ganador del V Concurso convocado por la Asociación La Bolsa de Bielsa.

Cada año, desde hace ocho ediciones, la Asociación La Bolsa de Bielsa celebra en este valle pirenaico unas Jornadas para conmemorar los hechos que sucedieron allí hace 76 años y que cambiaron para siempre el destino de muchos de sus habitantes.

Descubrí por casualidad la convocatoria de su V Concurso de Relatos y, fascinada por unos acontecimientos de la historia aragonesa que no conocía, inicié una labor de investigación para documentarme. El resultado es este relato, cuyas protagonistas están inspiradas en las figuras, también reales, del regimiento de pilotos rusas conocido como "Las brujas de la noche". Sus hazañas son posteriores en el tiempo a los sucesos narrados en el relato y no volaron en España. Aunque... ¿quién sabe? Tal vez unas precursoras sí llegaron hasta Huesca...
La historia que cuento es ficticia pero no lo son los lugares descritos ni el hecho en el que se enmarca, la caída de la Bolsa de Bielsa.

Para mí es un gran orgullo haber sido premiada por este relato. ¡Gracias!

 



AQUÍ  en pdf


Las imágenes que inspiraron este relato

  
Historia de las auténticas Brujas de la Noche




Dos Brujas de la Noche,  ¿Olga e Irina?
Bielsa tras el bombardeo el 15 de junio de 1938
Bajo las alas de los Fokker cualquier cosa podía ocurrir...

El Aeródromo de Monflorite tal como era antes de que cayera bajo las garras de la casta especuladora  que lo ha sacrificado para convertirlo en el "aeropuerto internacional" Huesca-Pirineos, sin ninguna actividad después de haber expulsado de sus instalaciones el vuelo sin motor, que surcó sus cielos durante casi un siglo. Actualmente ninguna compañía lo utiliza.
Isidoro Giménez, Jefe de la Escuadrilla "Alas Rojas" de Sariñena
Congosto de las Devotas

Kranich volando a ladera en Monflorite
Evuacuación de la población civil  (Fotos del Museo de Bielsa)





La Ronda de Boltaña - "Bajo dos tricolores" 



jueves, 12 de junio de 2014

Cruce de caminos




Caminaban bajo esferas de relojes distintos, hasta aquel día en el que el tiempo se paró y se miraron durante un segundo eterno.
Ella iba; él venía. 
El brillo de una sospecha envolvió el cruce de sus caminos y sonrieron mientras un rayo de sol iluminaba la distancia de sus pasos.




Lena Bu - "La canción que habla de ti"

jueves, 5 de junio de 2014

La exploradora



A los cinco años pidió una máquina de escribir a los Reyes Magos. La había visto en la foto de una revista, en casa de una escritora. Así que la recortó y la pegó en la carta para que los reyes no se confundieran. Y se la dejaron, una bonita Olivetti Lettera 35 roja y reluciente.

El día que la estrenó, escribiendo despacio con sus deditos que titubeaban buscando las letras, abrió la puerta del laberinto. Allí la esperaban princesas, dragones, brujas, caballeros y hadas que le enseñaron a no rendirse, aunque se equivocara de camino mil veces, porque allí siempre estaban ellos para darle la mano y ayudarla a seguir avanzando.

Cada vez que cerraba una puerta, abría otra, arponeando historias con las teclas de su Olivetti. Se convirtió en la capitana de un ejército de aventureros que extendieron su laberinto levantando nuevos muros y tendiendo puentes sobre precipicios y ciénagas.

Ya no encuentra cintas de recambio para su máquina y sus nietos, incapaces de convencerla para que la cambie por un ordenador sin alma, recorren la red para comprar en lugares remotos las últimas unidades. Saben que, aunque le muestren la salida, ella nunca saldrá del laberinto.



Juan Perro - "Cuatro cuentos"