jueves, 13 de noviembre de 2014

El monstruo bajo mi cama


Escrito para los amigos de @Micro_Ficcion
y @LiriTuits

¿Qué me hizo ser astronauta? Me lo preguntan muchas veces y nunca cuento la verdad.
 Me había acostumbrado a ser la rara del colegio, la marginada objeto de burlas. Crecí sin amigos y con el convencimiento de que era algo normal debido a mis extrañas circunstancias.
Mis dos padres me explicaban que éramos diferentes porque pertenecíamos a la raza de los valientes, de los que no se dejan amilanar por ser distintos y que mi color de piel y mis ojos rasgados acrecentaban la originalidad de nuestra pequeña familia sin madre.
El desánimo me invadía en cuanto ponía un pie fuera del castillo que habían creado para mí pero, al volver a casa y sentir su calor, enrollaba mis miedos en una bola y la escondía debajo de la cama.
Preocupados por mi carácter retraído, empezaron a hablarme de la Ley de la gravitación universal. Me explicaron que la luna se mantiene en el cielo sin caer sobre la Tierra porque nunca deja de girar y de moverse para vencer la fuerza que la atrae hacia nosotros. Y que era la misma fuerza que hacía que me cayera porque no me movía lo suficiente para volar por encima de la intransigencia.
Ensayé con ellos tantas veces el salto de trampolín que aprendimos a burlar la Ley de la gravedad y descubrimos que un mundo fascinante se escondía bajo las camas. Todo lo que se mantenía cuidadosamente oculto salía a flotar con nosotros en cuanto nos elevábamos y era el momento de meterlo en un saco y enterrarlo en lo más hondo del jardín.
Lo que nunca les confesé fue que debajo de mi cama vivía un monstruo. Era la bola de mis miedos y cobraba vida cada noche para saltar conmigo sobre el colchón. No lo enterré, nos hicimos amigos y me enseñó a saltar cada vez más alto para alcanzar la luna.
Con él todo cambió y comencé a ver la vida desde lo alto con un telescopio especial que construyó para mí. Así advertí que los que me rechazaban no eran más grandes que hormigas que iban y venían sin salirse de la fila que les había tocado seguir. Junto a él llené mi cabeza de proyectos y nunca más tuve miedo.
Y aquí estoy, comandando una nave interestelar rumbo a galaxias desconocidas mientras sigo saltando con mi monstruo peludo que nunca más ha vuelto a dormir bajo la cama.
 


Kina Grannis - "In your arms"

http://microficcionblog.wordpress.com/2014/10/30/el-monstruo-bajo-mi-cama/

4 comentarios :

  1. Definitivamente
    haces volar la imaginación;
    entrar a mundos mágicos, nuevos,
    especiales, diferentes.

    Adictivo leerte*

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    1. ¿Sabes, Drako? La NASA ha mentido a todo el mundo. La sonda que aterrizó ayer en el cometa sí iba tripulada. Estoy yo allí, atándolo a mi nave para poder volver con él a la Tierra y regalárselo a un amigo que fabrica estrellas. Es que no quiero que se quede sin material.
      Todas mis **** para ti.

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  2. Otros, debajo de las camas, sólo tienen pelusas y vaya usted a saber, pero tú siempre eres muy original y creativa.
    Un abrazo, chica fantástica

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    1. Me acabas de recordar una vieja noticia sobre un hotel donde un cliente encontró un cadaver antiguo bajo la cama. Nosotros somos decentes y sólo tenemos monstruos, como debe ser.
      Un abrazo grande, monstruo del microrrelato!

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