sábado, 18 de abril de 2015

Prisionero del tiempo

RELATO FINALISTA EN EL V CONCURSO DE MICRORRELATOS 
"LA CALLE DE TODAS", DE LA FEDERACIÓN DE BARRIOS DE ZARAGOZA
 
 Hoy he asistido al acto de entrega de premios del concurso de microrrelatos que, desde hace cinco años, convoca la FABZ, Federación de Barrios de Zaragoza. Por segundo año he sido finalista y he tenido la inmensa felicidad de compartir categoría con mis amigos Raúl Garcés y David Moreno. Y, por si fuera poco, con Sergio Allepuz y Javier Martínez, a los que tenía muchas ganas de conocer. Ha sido una pena que la ganadora, Eva Campos, no haya podido venir porque comparto espacios con ella y me hubiera gustado mucho conocerla. Su blog "Anda que..." es una joya, como podréis comprobar desde la lista de mis blogs amigos.

 Muchas gracias a la FABZ, a Paco Felipe y a Nieves Boj por hacerlo posible. En este enlace tenéis los detalles del fallo. Próximamente publicarán nuestros relatos acompañados de ilustraciones. Fallo



PRISIONERO DEL TIEMPO

   El rey al-Muqtadir esperaba en el palacio de la Aljafería la llegada del prisionero. Cuando lo tuvo delante, su voz de trueno estremeció a toda Saraqusta. 
   
   —Tu traición merece el peor de los castigos y pagarás por ella durante toda la eternidad. ¡Maldito seas!
   Fuera de la ciudad, en un monte que la dominaba, le enterraron vivo. En primavera un arbusto brotó sobre su tumba, pero el sol del verano lo abrasó y sus ramas quedaron convertidas en polvo.
   Al año siguiente la maldición se repitió y el pequeño arbusto volvió a la vida para secarse poco después. Así pasaron años y siglos, muriendo, naciendo, impregnando al lugar de un aura de reprobación que agradó al arquitecto que buscaba emplazamiento para una nueva cárcel.
   Ordenó que no lo arrancaran y trazó un patio a su alrededor. Al resguardo de los muros se fortaleció y los cuidados de los presos, agradecidos por la sombra de comprensión que ofrecían sus ramas, hicieron que su alma fuera redimiendo pena. Creció altivo, como el caballero ambicioso que había sido, y extendió el perfume de su grandeza más allá de la prisión.
   Pero pasó el tiempo, la vieja cárcel fue demolida y él se encontró de nuevo con su destino. Los vecinos del barrio intentaron reanimar su tronco cansado, pero una noche, vencido por el peso de la nieve sobre sus ramas, murió. 

   ¿Para siempre? Ve a la plaza donde la historia guarda su memoria y da cuerda al reloj… para que los recuerdos que tejen el tiempo sigan contando que un laurel tocó el cielo en Torrero.




El "Laurel de Torrero" es real. Creció preso en un patio de la cárcel que existió durante más de 70 años en ese barrio de Zaragoza y llegó a medir más de 20 m. de altura. Hoy reposa en la plaza de la Memoria Histórica, contruida gracias a la lucha de los vecinos, que impidieron que el laurel fuera talado. Sus ramas negras y secas perdieron las hojas hace años, pero, tal vez si seguimos cuidándolo, algún día, la vida nos sorprenda...

18 comentarios :

  1. Enhorabuena Patricia. Curiosa historia que desconocía. Un lujo de finalistas!!!

    Un saludo indio
    Mitakuye oyasin

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  2. En Torrero se armó una auténtica conmoción cuando se supo que iban a talar el laurel para hacer pisos en el solar de la cárcel. Gracias al movimiento vecinal se salvó. Hace poco fui a hacer la foto y no lo encontraba. Pregunté a una señora mayor que estaba sentada en un banco y me hizo sentar con ella y me contó toda la historia de la lucha para salvarlo, con tal brillo y emoción en los ojos, que le di dos besos cuando me despedí de ella. Estas son las cosas que pasan en nuestra ciudad y que a mí me gusta contar... Aunque sea inventándome la mitad.
    Estoy deseando leer los otros. Y, por supuesto, el ganador.
    Saludos, de la casta.

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  3. Maravilloso Patricia. Me ha emocionado mucho. Enhorabuena. Besos

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    1. Muchas gracias, Carmen. Que te emocione la historia es lo mejor que me puede pasar.
      Abrazo grande!

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  4. Convertirse en árbol para redimir penas del alma... qué hermosa metáfora de renacimiento y superación. Me encantó la historia, Patricia, no solo porque es creación tuya, sino, especialmente, porque también es recreación a partir de un personaje "de verdad", el laurel de Torrero.

    Felicidades por el galardón.

    Como siempre, un placer haberte leído.

    Cariños,
    Mariángeles

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    1. ¡Gracias, Mariángeles! Se me ocurrió la leyenda porque no hay certeza sobre el origen real del laurel. Unos dicen que ya estaba ahí cuando construyeron la cárcel y otros que lo plantaron para que diera sombra en el patio. También hay dudas sobre su edad, pues hay quien asegura que tiene más de cien años. Lo único cierto es que murió un invierno de mucho frío. Una pena después del calor que la gente del barrio le había dado.
      Un abrazo fuerte.

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  5. Preciosa historia. Enhorabuena al jurado por haber elegido tan brillantemente a los finalistas del certamen ;-)

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    1. Gracias, Sergio. Estoy deseando leer los vuestros. A ver si encontramos a la ganadora, que tenemos que incluirla en la panda de la casta.
      Un beso.

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  6. Muy bueno, Patricia. Me ha gustado mucho. Me llevé un alegrón cuando leí a los premiados: David Moreno, Sergio Allepuz, tú ... A Javier Martinez y a Eva María Campos todavía no tengo el placer de conocerlos.

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    1. Te echamos de menos, Raúl. Pasamos un rato muy agradable contándonos anécdotas. ¡Nos llamaron casta de los microrrelatos!
      Estoy deseando leer el tuyo.
      Un abrazo.

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    2. Ja ja ja. También pertenece a la "casta" nuestra amiga Beatriz Carilla. Una microrrelatista muy grande.

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    3. A ver si la convencemos para que se presente el año que viene, que a nosotros ya no nos quieren ver por ahí... Hubo muchas risas cuando Paco nos contó cómo se quedaron cuando abrieron las plicas y, menos la ganadora, ya nos conocían a todos. Por eso vino lo de la casta.
      Yo también me acordé ayer de Bea. Pero hay más espacios para encontrarnos y seguro que lo haremos pronto.

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    4. Es una historia preciosa, no la conocía.

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    5. Pues si sirve para que se conozca la preciosa historia del laurel de Torrero, no puedo estar más contenta.
      Muchas gracias, Casiopea.

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  7. ¡Enhorabuena, escritora! Seguro que el árbol ya era famoso en tu buena tierra, pero tú le has hecho mítico y universal.
    Un abrazo grande, como tú, campeona.

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    1. Calla, calla, con que no me aticen por la osadía cuando vaya por Torrero, me conformo. Para estas ocasiones viene bien el pseudónimo.
      Gracias, Ángell!

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  8. Felicidades, maja! La historia me sonaba vagamente pero tu relato me la ha traído a la memoria. Un gran elenco de microrrelatistas. Sí que me presenté, Patricia. Raúl Garcés me dio a conocer el certamen. :)
    Un abrazo

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    1. ¡Gracias, Beatriz! Tenemos que quedar sin falta para celebrarlo.
      Un abrazo muy fuerte.

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