jueves, 30 de abril de 2015

Suspiros de Madeleine


No habían exagerado; la fila daba la vuelta al convento.
Entró. Las monjas despachaban sonrientes las magdalenas que habían enloquecido a media ciudad.
Se identificó y entró en la cocina. Exigió la receta y la madre superiora se la recitó tras quitarse el delantal y tirarlo en un rincón: Trituramos penas, elevamos sueños y horneamos con amor.
Probó una y su ceño de inspector de Sanidad se borró al instante. Suspiró y se fue a hacer fila con los demás clientes.
Las monjas rieron y recogieron el delantal que tapaba a María, su planta de hojas largas y puntiagudas, como los brazos de una estrella.




Playing for Change - "Don't worry be happy"

8 comentarios :

  1. Dulces madalenas y unas letras que son el mejor postre.
    Abrazotes

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    1. Pastas de sencillez con una pizca de picardía. No hace falta más....
      Bueno si, muchos abrazos para repartir. :)

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  2. Respuestas
    1. Gracias, Raúl! Lo mandé al concurso de los ascensores y no me he comido ni una magdalena, como los restantes 3.399 participantes. :)

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  3. Fantástico final!! jajja felicidades a tí y a las monjas.

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    1. ¡Gracias, Eva! Pásate cuando quieras a merendar.

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