domingo, 6 de marzo de 2016

La espía

Estación de Canfranc (Huesca)


Soy espía y tengo miedo. Hace días que me vigila: ronda mi casa, me sigue por el pueblo… Desde que he salido del túnel tengo un presentimiento. Si me ha visto recoger el sobre que llevo escondido bajo la falda, estaré perdida. ¿Qué es eso? He oído algo a mi espalda. Tengo que llegar cuanto antes a la estación. Ya veo las vías, voy a correr…
“¡Alto a la guardia civil!” Sigo corriendo y subo justo cuando el tren silba para anunciar su salida, pero una mano me retiene por detrás: “Toma, Lola. Se te ha caído”. Y el guardia me entrega el sobre que he perdido con los secretos de la Resistencia.
Y ahora, sentada en el Canfranero, camino de Zaragoza para entregar los documentos, la risa se me escapa a carcajadas y tengo que ponerme seria conmigo misma para recordarme que soy espía… y debo tener miedo.


     En Canfranc, durante la Segunda Guerra Mundial, un grupo de héroes anónimos se jugaron la vida en nombre de la libertad. ¿No lo sabías? Una de esas personas fue Lola Pardo, una valiente chica de 17 años, que, sólo unos años antes de su muerte, se atrevió a confesar a su familia que ella y su hermana Pilar habían sido espías de la Resistencia. 
En este enlace puedes leer más sobre su extraordinaria historia. 




Y en varios momentos de este breve resumen del documental "Juego de espías" puedes escuchar a la auténtica Lola.

2 comentarios :

  1. Personas heroicas y anónimas, las mejores.
    Abrazos

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    Respuestas
    1. Una pena que no recibieran en vida el reconocimiento que merecían.

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