jueves, 6 de octubre de 2016

Monstruosidades

Jaimie Baldridge - "Lost telegraphic"



Me asomo a la cara oculta de la luna y descubro, estupefacta, parte de mí misma escondida en el reflejo de un ser sobrenatural.
¿Maldad o locura?
Al monstruo tendré que diseccionar...

Sí, he creado un monstruo. Debería estar consternada, pero es que es entrañable y, aunque su sombra es oscura como ala de cuervo, me hace reír.
A mi monstruo le brillan tanto los ojos que atrae a ingenuas polillas, que, cegadas, se pierden dentro del agujero negro de su mirada.
De mi monstruo hay que apartarse cuando se enfada. Pero, con un caramelo de limón, los ojos se le tiñen de amarillo y vuelve a salir el sol.
Mi monstruo lleva chistera. De ella no salen conejos ni palomas; guarda unos polvos mágicos con los que transforma en alfombras voladoras las piedras.
A mi monstruo le cuelga del hombro una mochila repleta de sensatez. Yo le meto hadas que trepan por sus orejas, le despeinan y le hacen enfurecer.
Mi monstruo es muy fiero y valiente. Sólo con el resplandor de la suya espada ahuyenta gigantes, dragones y mis fantasmas.

Pero mi monstruo no es mío; tropecé con él un amanecer. Me invitó a pasear en su barca, sin malicia para adivinar que una merluza que vuela con escoba no puede ser de fiar. Ahora pasa los días enviando telegramas a los pájaros que anidan en mi cabeza, esperando que me compadezca y lo devuelva a su hogar, donde le echan de menos la luna y todas las sirenas del mar.



Chantal Chamberland - "La mer"