jueves, 16 de febrero de 2017

Esperando a la mujer de negro

 Fotografía de Lee Jeffries


Todas las noches abre la puerta, despacio, como pidiendo permiso. El lamento del óxido nos avisa de su llegada y nos asomamos a saludarla.
—¿Cómo está, señora? ¿Tuvo suerte hoy?
Lleva tanto tiempo viniendo que le hemos cogido cariño y nos gustaría ayudarla, pero no podemos. Dejamos que pasee, sin molestarla, hasta que se cansa. Entonces se sienta sobre alguna de las losas y llora.
No recuerda su nombre. Hace tanto tiempo que no lo escucha, que lo ha olvidado. Ella sólo quiere descansar, pero no sabe dónde. Cada noche recorre el cementerio, lee las inscripciones de las tumbas y no se reconoce en ninguna.
Resignada, al alba, se marcha. Vuelve a casa, toma asiento en su mecedora y espera. 



Amélie-Les-Crayons - "Voyager léger"

2 comentarios :

  1. Patricia, un fantasma que busca su descanso eterno en el cementerio cada noche, pero no lo consigue, no es su momento.
    He sentido como se abría la puerta de hierro, y me encanta esa imagen del resto de muertos saliendo a saludarla, es una acción como si estuviesen vivos, han recobrado la vida con tus letras.
    Me gustaría saber doce esta ese cadáver, que no lo han enterrado, ya que ella no encuentra la lápida, tal vez ha sido víctima de un asesinato, como ves mi imaginación vuelo, o es lo que tus letras trasmiten, haces que quien te lee se involucre en tu historia y la quiera terminar.
    Bueno ya no digo más, me ha gustado, necesito una continuación, saber cuando la mujer de negro descansa por fin.
    Besos con sabor a castañas asadas.
    ¡Ah! este fin de semana redondeo el texto para el "callejón".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Javier. Muchas interpretaciones son posibles. Tal vez no sea un fantasma y ese sea el problema, que quiere descansar pero aún no le toca.
      El Callejón espera ansioso tu colaboración. Un abrazo.

      Eliminar