jueves, 9 de marzo de 2017

La fiesta

Andrea Kowch - "The visitors"

Cada 8 de marzo regresan y abren la casa que heredaron. La airean, limpian el polvo y quitan las telarañas. Hornean juntas tartas y empanadas de berberechos mientras cantan sintiéndose vivas y fuertes.
Por las ventanas abiertas escapa el olor de su victoria, la de las tres cuñadas olvidadas. Pobrecitas, exclaman en el pueblo las pocas veces que alguien las recuerda. Corrieron la misma suerte: se casaron casi niñas, trabajaron como mulas en casa, soportaron borracheras y palizas, para acabar, a la vez, víctimas de la maldición de los hombres que temen a las mujeres.
Nadie sabe que la masía escondida entre los trigales cobra vida una vez al año. Allí se reúnen  para celebrar que un día se dieron la mano y levantaron la cabeza. Ahora solo miran al suelo para no tropezar con las urnas que quedaron abandonadas en un rincón, tras el fatídico incendio que arrasó el granero justo cuando ellas estaban comprando berberechos, tal como testificó la  dueña de la tienda de ultramarinos, prima segunda de la juez de guardia.
 


Krezip - "Sweet goodbyes"

2 comentarios :

  1. Precioso relato, Patricia, nos cuentas maltrato, misterio y vida al mismo tiempo.
    Solo deseo que esos malditos hombres que temen a las mujeres algún día desaparezcan para siempre.
    Besos con sabor a castañas asadas.

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    Respuestas
    1. Ojalá algún día sea algo que se cuente del pasado y nadie crea. Mientras habrá que abrir la puerta para que la rabia se airee y no se nos olvide que esta lacra existe.
      Gracias, Javier.

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