jueves, 11 de mayo de 2017

El hombre que hizo bailar a su sombra

Alessandra Distefano - "Jazz on the road"


El dolor le había estado rondando todo el día. Ignorarlo no había servido para escapar de él, como otras veces, y la siguiente descarga le advirtió que no iba a ser capaz de llegar a casa.
Se agarró, encogido, a una farola y dejó caer el estuche que ya no tenía fuerzas para transportar. Su propia sombra le saludó desde el muro de un caserón apuntalado. Vio cómo subía por los andamios y se perdía en el tejado; hasta ella le abandonaba.
Pensó en el tiempo que le quedaba. Un rostro que guardaba escondido en el fondo de su cabeza apareció ante él, retándole. Sacó el móvil del bolsillo y buscó su número. Sí, no estaría mal hacer virutas con la sensatez antes de cerrar la puerta.
Pulsó el botón y dejó que el aparato marcara mientras recogía el estuche. Lo abrió, acarició el saxofón y comenzó a tocar para ella en cuanto escuchó su voz. Desde un rincón oscuro alguien que le observaba vio cómo la sombra regresaba junto a él y bailaba al ritmo de sus notas. Sonrió complacido y se alejó.
Yo lo vi todo desde un andamio y, desde entonces, guardo el secreto: en el lugar indicado, a la hora señalada, te espera el narrador de tu historia; no le dejes sin argumentos para seguir escribiendo.



Jorge Pardo - "La historia de un amor"

6 comentarios :

  1. Me has dejado con un "pun" en el alma y palpitando lo que me funge de corazón...

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    1. Los dragones saben que en el fondo de su corazón se encuentran todas las respuestas. No necesitan más.
      Un abrazo, querido amigo.

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  2. Si alguien es capaz de hacer bailar a una sombra, con saxofón o sin él, eres tú.
    Igual te lo he dicho alguna vez: Qué gustazo es leerte.
    Abrazos grandes

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    1. Ay, yo solo sé tocar la flauta dulce y, en cuanto la saco, mi sombra huye desparovida.
      Muchas gracias, Ángel; me inspiran los buenos escritores como tú.
      Otro montón de abrazos.

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  3. Ojalá a nadie nunca le abandone su sombra, y seamos capaces de hacerla bailar al ritmo de nuestro corazón.
    Bello relato, Partricia, lleno de sentimiento, quien lo lee no puede dejar de mover los pies y sentir....
    Besos y muchos.

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    1. Las sombras son muy traicioneras. ¿Cómo estar seguros de que nos siguen cuando nos damos la vuelta? Amarra fuerte la tuya, con música de la que sabes tocar tan bien, Javier.
      Gracias y besos surtidos, de todos los colores y tamaños.

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